Dedico este blog al Eterno Señor siempre físicamente manifestado,
sea cual fuere el lugar de esta tierra donde ahora se encuentre.

jueves, noviembre 16, 2006

Anagarika Govinda


Las religiones que admiten plenamente la individualidad humana con todos sus derechos, se convierten automáticamente en impulsoras de la humanidad. Por el contrario, las que elevan la pretensión de poseer la verdad en exclusiva, o las que desprecian el valor del individuo y de las convicciones individuales, amenazan convertirse en enemigas de la humanidad, y ello en la misma medida en que la religión pase a convertirse en cuestión de poder político o social.

Lama


1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Pam,me dì una recorrida por tu blog. Veo que no sos nueva en esto, llevàs màs de un año dedicando pasiòn en lo que anotàs en estas carpetas. Me llama la atenciòn los pocos comentarios que tienen tus trabajos, porque me doy cuenta de eso que decìa unas frases màs arriba, de que en estas letras hay mucha atenciòn hacia la esencia de lo humano. En esto has mezclado tambièn algo de religiòn y, como tal vez habràs leìdo en mi blog, no siendo yo un adepto de las huestes divinas, hago una especie de excepciòn en este caso, porque entrar en tu blog es como entrar en una casa ordenada, bien amueblada ( y yo de muebles entiendo), digamos en una casa que da una bienvenida al que a ella accede. Harè de tripas corazòn y evitarè dejar de lado la parte religiosa de tu blog, aunque sè que para vos es importante, tanto como lo es para mì el sacar a Dios de todo lo que vivo. Creo en esto porque viviendo en Roma te imaginàs que se siente mucho el peso de lo injusto y descabellado del poder eclesiàstico. Aquì se respira mucho dinero en las cajas del vaticano en vez de respirar almas. El hombre ama el poder, sobre todo cuando no puede tenerlo. La humildad es lo que trato de cultivar, sin mayores resultados, ya que te habràs dado cuenta que en mi blog me festejo y me canto, (para usar palabras de Walt Whitmann) porque creo que cada ser humano deberìa festejar el hecho de estar vivo, todos los dìas de su vida.
Sè que la miseria corroe el alma como el ratòn hambriento hace con un trozo de queso, pero el ser humano està en la tierra sobre todo para alimentar el vacìo que lo llena.
Si pasàs por mi blog (algo mucho màs desordenado que el tuyo) dejà una huella. Como decìa Antonio, "todo pasa y todo queda"...
Gracias por los poetas que me regalò tu tierra. Eso sì que no tiene precio.
Nick